Procesando imágenes planetarias en Astra Image

Para tomar imágenes planetarias satisfactorias, hay factores que podemos controlar, y factores que desafortunadamente no. Por ejemplo, el nivel de turbulencia del aire («seeing») es algo que no podemos controlar. Mucho menos el clima! Por lo tanto, es sumamente importante que los demás factores (equilibrio térmico del tubo, enfoque (*extremadamente importante*), exposición correcta, etc.) estén lo mejor controlados posible para lograr una buena imagen final. Si haces todo lo posible para controlar todos los factores que puedas, es posible que aunque las condiciones atmosféricas no sean las mejores, se puedan lograr resultados aceptables e incluso satisfactorios. Continuar leyendo «Procesando imágenes planetarias en Astra Image»

«First Light» del iOptron 150 Rumak Maksutov-Cassegrain

En estos días adquirí un iOptron 150 Rumak Mak-Cass a buen precio por los clasificados de Cloudy Nights. Ya que tengo el C8 montado permanentemente en mi observatorio, no tenía un telescopio de buen tamaño para observación planetaria. El refractor AR152 es bueno, pero no para observación planetaria en detalle debido a su aberración cromática. Por otro lado, sus más de 20 libras lo hacen un poco menos portátil. Por lo tanto, tenía buenas expectativas del Mak de 150mm para poder observar la luna y Júpiter en estos días. Su diseño Rumak permite que el espejo secundario tenga una figura diferente a la del menisco y provee un campo visual mucho más plano que el de un Mak común de tipo Gregoriano (el cual tiene su secundario «pintado» en la cara interior del menisco).

El iOptron 150 Rumak en su empaque original.
El iOptron 150 Rumak en su empaque original.

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La constelación del Escorpión

Esta noche utilicé mi cámara DSLR para capturar esta constelación de verano. La estrella roja en el corazón de la constelación se llama Antares. A la derecha, se aprecia el resplandor de la luna. Esta imagen se compone de dos tomas de 10 segundos cada una a ISO 400, utilizando un difuminador Cokin P830. Ensamblaje en Microsoft ICE, y procesado en PixInsight/Darktable.

Constelación del Escorpión. Crédito: Gustavo Sánchez / Captando el Cosmos
Constelación del Escorpión. Crédito: Gustavo Sánchez / Captando el Cosmos

Observando manchas solares para comprobar la rotación del sol sobre su eje

Movimiento del grupo de manchas solares AR2367 observado desde el 13 de junio hasta el 18 de junio de 2015. Crédito: Gustavo Sánchez/Captando el Cosmos

El sol, al igual de otros objetos del sistema solar, gira sobre su eje. En el caso del sol, es de 26.24 días, que es el tiempo que toma un objeto fijo en la superficie del sol a dar una vuelta y volver al mismo punto según el punto de vista de la Tierra. Esto se conoce como el tiempo de rotación sinódico, y toma en cuenta el hecho de que la Tierra va avanzando en su órbita alrededor del Sol y «mueve» el punto de vista.

Este fenómeno se puede apreciar observando el movimiento de manchas solares a lo largo de varios días. En la imagen de abajo, el grupo de manchas solares AR2367 fue observado 3 veces en un período de 6 días (del 13 de junio al 18 de junio). Al comparar las imágenes, vemos cómo AR2367 se va trasladando a de izquierda a derecha sobre la superficie solar. Este movimiento de izquierda a derecha es el normal para los observadores en el hemisferio norte; en el hemisferio sur, dicho movimiento es de derecha a izquierda.

Movimiento del grupo de manchas solares AR2367 observado desde el 13 de junio hasta el 18 de junio de 2015. Crédito: Gustavo Sánchez/Captando el Cosmos
Movimiento del grupo de manchas solares AR2367 observado desde el 13 de junio hasta el 18 de junio de 2015. Crédito: Gustavo Sánchez/Captando el Cosmos

Sin embargo, como el Sol no es sólido, sino una esfera de gas y plasma, la velocidad de rotación del sol no es constante, sino que depende de la latitud. Por ejemplo, la velocidad de rotación en los polos es de unos 36 días. Más aún, en su interior las velocidades de rotación también varían según su profundidad. Este movimiento diferencial de las diferentes capas del sol, en conjunto con la corrientes de convección que expulsan el plasma de su interior hacia la superficie, parecen ser la causa principal de los ciclos de manchas solares de cada 11 años.

Las tomas utilizadas para este pequeño estudio están disponibles aquí.